jueves, 24 de marzo de 2022

CHOCOLATE

 Estamos en el año 2022 después de Jesucristo. Toda Hispania ha sido contagiada por el virus Covid 19… ¿Toda? ¡No! Una familia compuesta  por cuatro irreductibles miembros resiste todavía al virus.

Se propaga el  rumor de que cuentan con una pócima mágica que los protege de la enfermedad. Así que el objetivo de los gérmenes es crear una mutación que consiga asaltar esa fortaleza.

-¡Por Tutatis!- exclamó una mañana Hijomayorix-me duele la garganta y ayer olvidé tomarme mi dosis. He sucumbido frente a Omicron.

Un fuerte dolor de cabeza despertó a Liderdelamanadix tres días después.

Ante la agónica situación del último reducto libre de virus,  Matriarquix yTreceañerix toman una decisión desesperada, sumergirse en la marmita donde preparan la poción y beberse todo su contenido.

Y este es el cuento, sobre sus ancestros, que Pilar contaba cada noche a su hijo diabético para explicarle por qué él no podía tomar chocolate.


jueves, 30 de diciembre de 2021

EL DIAGNÓSTICO

Estaba nervioso y le sudaban las manos, aunque sabía que no podía hacer nada salvo esperar acontecimientos, no paraba de darle vueltas.

-Fue de la noche a la mañana, estaba bien y de repente ya no lo estaba- se le oía decir pensando en voz alta mientras paseaba de un lado a otro de la casa, como un gato enjaulado. Su cerebro buscaba una explicación para lo sucedido pero no la encontraba.

Según se acercaba la hora de la cita su grado de nerviosismo crecía exponencialmente. Ya en la sala de espera no podía evitar pensar que las noticias podían no ser buenas.

-Miguel Jiménez-llamó un operario.

-Soy yo-respondió él mientras recorría los escasos metros que le separaban del asesor.

-Ha habido suerte- anunció- solo ha sido la batería, la hemos sustituido y el teléfono ha respondido perfectamente. Son 35 € aquí tiene la factura que deberá abonar en caja.

jueves, 9 de diciembre de 2021

EL ABRIGO

Cada día, al ocaso, se sentaba a esperarla junto a la puerta. No tenía prisa -es lo bueno que tiene la eternidad- solía bromear -que tienes todo el tiempo del mundo-. Sabía que ella terminaría por acudir y quería estar allí para recibirla.

Sobre lo divino y lo humano versaban las largas conversaciones que mantenía con Pedro, el portero, amenizando así la espera, hasta tal punto que había días que la tarde se les pasaba en un decir amén y cuando se querían dar cuenta era hora de cerrar.

Aquel día de noviembre, sin saber por qué, recordó lo friolera que ella era y acudió a su esperada cita con un abrigo con el que poder resguardarla de las bajas temperaturas.

Y ese mismo día ella, me miró con sus ojos color miel, casi apagados, y me dijo: “dile a tu padre que me traiga el abrigo que ya voy”.

jueves, 11 de noviembre de 2021

EL SEUDÓNIMO

Con casi trece años a David se le cayó su último diente de leche, concretamente un molar posterior. Y aunque casi se lo traga junto con el trozo de bocadillo de salchichón que hizo de detonante, consiguió rescatarlo en el último minuto y con mucho mimo lo guardó pensando en que esa semana contaría con un dinerillo extra.

Debajo de la almohada, a la mañana siguiente, encontró, además de un par de moneditas, la siguiente carta:

Querido David:

¡Ya tengo tu último diente de leche! Tenía muchas ganas de verte para poder despedirme de ti  pero… estabas dormido y no he querido molestarte.

Recuerda que tienes que seguir cuidando tus dientes que, estos son ya definitivos.

Firmado:

El Ratoncito Pérez.

Con la carta en la mano le dio un beso a su madre y le dijo:

-Y a partir de ahora, ¿qué seudónimo vas a utilizar para seguir dándome consejos?

jueves, 21 de octubre de 2021

EL FLECHAZO

Fue amor a primera vista. Se sintió seducida por él desde el mismo instante en que lo vio. No podía dejar de pensar en él y se imaginaba en distintos momentos de su vida con él…en el teatro, de cena con las amigas e incluso, por qué no, en alguna celebración familiar.

Se convirtió en toda una obsesión para ella: tenía que ser suyo. Y se fijó un plazo para conseguirlo: final de mes.

Con la nómina recién cobrada en el bolso se dirigió a la tienda con la intención de hacerse con su vestido soñado. Pero el sueño pronto se convirtió en pesadilla cuando se vio reflejada en el espejo y comprobó que la tan ansiada prenda no le sentaba precisamente como el guante que ella había imaginado sino más bien como a un Cristo dos pistolas. Y ese día se marchó a su casa con el corazón roto.

jueves, 14 de octubre de 2021

REENCUENTRO

De lejos le pareció reconocer a Estrella. ¡Madre mía! Hacía siglos que no la veía. ¿Cuándo fue la última vez? ¿Por qué perdimos el contacto? ¿Nos enfadamos? ¿Tuve yo la culpa? ¿Qué es lo último que supe de ella? ¿Se casó? ¿Tiene hijos? ¿En qué trabajaba? ¿Sus padres viven? Un millón de preguntas cruzaron su mente mientras recorría los trescientos metros que le separaban de ella.

A la vez que le daba dos besos, a bocajarro, disparaba contra ella la siguiente ráfaga:-¡Qué alegría! ¡Dichosos los ojos! ¡Mira que te vendes cara!- y la remataba con un -¿Qué tal estás?

-Bueno, no me puedo quejar, tirando…- respondió.

-No me cuentes más, como todos, la vida es así, unas veces se gana, otras se pierde, hoy estás arriba, mañana abajo. ¡En fin que no somos nadie!

-Oye, un gusto que después de tantos años nos hayamos puesto al día en un santiamén.

jueves, 7 de octubre de 2021

MI CHACHE

Mi hermano, nació bajo la influencia del signo zodiacal de Libra por lo que todo en su vida buscaba el equilibrio. Y tres años después llegué yo, con la luna en sagitario, para apoyarme en un platillo de su balanza y desequilibrar su mundo.

Su respeto hacia las normas, le decía que debía esperar al fin de las Navidades para comerse el Rey Mago de chocolate que colgaba como adorno en el árbol y mi anarquía me decía, que las reglas hay que saltárselas y que tenía que zamparme mi Gaspar y su Melchor.

Si él ponía prudencia, yo atrevimiento, contra su armonía, mi disonancia. Y así transcurrió nuestra infancia.

Mil años después, soy yo la que vivo en mi cuadrícula y él sobrevive nadando entre los tiburones del caos pero cuando algo amenaza con desplazarme de ella llamo a mi chache para que me aconseje cómo soportar el vértigo.